Declaración Conjunta Por un Grupo de Activistas Veganas Abolicionistas y Feministas por el día Internacional de La Mujer 2,010

Como abolicionistas veganas y feministas, nos oponemos al uso de técnicas sexistas en el movimiento en pro de los derechos animales. El veganismo ético por los derechos animales es parte de la oposición lógica a la explotación de todos los seres sintientes - ya sean humanos o no humanos. Oponerse al especismo es incompatible con emplear sexismo o cualquier otra forma de discriminación tal como el racismo, heterosexismo, clasismo y otras formas de opresión.

Desgraciadamente hemos sido testigas de como muchas activistas mujeres dicen que no hay nada de malo en usar el sexo como una herramienta para transmitir nuestro mensaje, y hacen uso de varios argumentos para tratar de justificar esta postura. Muchos otros activistas han sido atacados injustamente de "sexistas" porque critican abiertamente el sexismo dentro del movimiento por los derechos animales. Ninguno de estos comportamientos es aceptable para activistas que tomen en serio el trabajo contra la opresión.

Algunas activistas defienden este uso del sexo y nos han acusado de ser "anti-sexo" e inclusive "puritanas". No es que seamos unas puritanas, si no que vemos la manera en la que el sexo es utilizado para vender cosas en nuestra sociedad machista, lo cual sólo refuerza el la objetificación de las mujeres. Por ejemplo, vemos como PETA utiliza el sexo en sus campañas. Promoviendo estandares de belleza al utilizar únicamente mujeres delgadas, de busto prominente, quienes tienden a mostrarse vulnerables a la audiencia designada (hombres heterosexuales) así como utilizando hombres quienes cuenten con un físico musculoso y atractivo, para verse seguros de si mismos y poderosos.

Cuando el sexismo es utilizado para tratar de "vender justicia" para los animales no humanos a costillas de reforzar actitudes negativas hacia hombres y mujeres humanas, la ironía es clara. La seriedad de las injusticias cometidas en contra de ambos humanos y no humanos en este mundo son rebajadas al utilizar estas técnicas basadas en estereotipos dañinos. Lejos de retar el problema de la explotación animal, este tipo de enfoque ayuda a reforzar los precisos estereotipos que han causado tanto daño en contra de las mujeres y animales por igual.

Algunas activistas defendiendo el uso del sexismo han dicho también que "mostrar nuestra sexualidad atraerá la atención de posibles veganos al apelar a su propia imagen y estima", dando a entender de que cuando ellos vean "cuan sexy ser veganos nos hace" ellos también querrán ser veganos. Esta noción no sólo es equivocada sino que también es sumamente perjudicial para el verdadero mensaje que deberíamos de dar. Ser vegano se trata de respetar los derechos animales, no de sentirse sexy, o tener mejor vida sexual (cosas que todos sabemos, tienen poco que ver con ser vegano y más con tu propio estilo de vida y bienestar personal) y definitivamente ser vegano no se trata de verse mejor que la gente que come animales.

Promover el veganismo como manera de volverse "sexy", lo cual desafortunadamente, en nuestra sociedad, casi siempre se relaciona con bajar de peso (por ejemplo, el libro Skinny Bitch viene a la mente) refuerza prejuicios en contra de personas que no son delgadas o que tienen problemas de sobre peso, lo cual afecta a hombres y mujeres en nuestra sociedad, sobre todo a las mujeres. Cabe mencionar que el veganismo no es una llave mágica para lograr bajar de peso, existen muchisimos veganos que están lejos de ser delgados, y a ellos escencialmente les estamos diciendo que son un fracaso con estas campañas que implican y promueven el veganismo como una herramienta para alcanzar la belleza aceptada en la sociedad. Apelar a estos estereotipos dañinos envía un mensaje dañino que no solo los refuerza, sino que quita la atención de la verdadera razón por la cual las personas deberían de ser veganas, la cual es para reconocer la persona moral de los animales no humanos.

Muchas de estas activistas que defienden estas técnicas sexistas argumentan que no se trata de sexismo, sino de liberar a las mujeres que deciden participar en ellas, y que criticar estas campañas es una falta de respeto para estas mujeres, algunos hasta dicen que este criticismo es sexismo. Esto es falso por muchas razones. Primero, estos argumentos muchas veces se dirigen a activistas hombres que critican estas campañas. Pero su género como tal no los hace menos calificados para hablar de sexismo o feminismo.

La noción de que "los hombres deberían callarse y escuchar a las mujeres" que esta postura implica viene a reemplazar la igualdad que el feminismo demanda. Como Bell Hooks sugiere, la hermanadad es poderosa pero el feminismo es para todos. Como veganas abolicionistas, nos sentimos muy felices de tener aliados como Gary Francione, entre otros, quien ha denunciado el sexismo dentro del movimiento en pro del derecho animal durante años. Ahora bien, aunque creemos firmemente que a las mujeres se les debe escuchar y tomar en serio, escuchar no se iguala a aceptar los argumentos de alguien solo porque sea mujer. Estar en desacuerdo y presentar argumentos logicos en contra no significa ser sexista. Es lamentable pero el sexismo prevalece tanto en nuestra sociedad que algunas mujeres ni siquiera creen que aún es un problema, y no ven como el sexismo tiene un impacto en sus vidas, ni tampoco como el feminismo es relevante. Algunos aliados feministas han pasado muchos años estudiando la teoría feminista, y solo porque sean hombres no quiere decir que su experiencia no cuenta.

La noción de que cualquier cosa que una mujer haga la "libera" es simplista al ignorar la estructura del sexsismo en la sociedad machista en la que vivimos. Claro, las mujeres que participan en estas campañas lo hacen voluntariamente, y algunas pueden sentirse liberadas, y reconocemos que se sienten de esta manera. Simplemente les pedimos que piensen cuan dañinas son estas campañas y lo inefectivas que son en cuanto a la explotación animal, y que por esta razón no participen en ellas.

Aunque no lo querramos aceptar, nuestras decisiones de tratar de "recuperar" la objetificación del machismo al participar en ella voluntariamente afecta a otras mujeres también, especialmente mujeres menos afortunadas, que viven en culturas que aún ven a las mujeres como objetos sexuales. De esta forma, ese mensaje de tratar de "recuperar" el control y "liberarse" se pierde en general, y aceptar este sexismo como algo normal o que "no es para tanto" termina por reforzar las actitudes que permiten el abuso y otras formas de explotación y violencia que se infringen sobre mujeres viviendo en pobreza y situaciones socio económicas más bajas alrededor del mundo.

Algunas personas dicen que este tipo de campañas son necesarias para llamar la atención del publico. Pero como hemos mencionado antes, esto quita la atención de las verdaderas razones para el veganismo: el derecho de otros seres sintientes a no ser tratados como objetos. Llamar la atención a toda costa no es una buena manera de exponer un problema tan serio como la violencia qeu se infringe contra los animales, sino que solo sirve para ayudar a ridiculizar el asunto. Las campañas sexistas de Peta obtienen atención, pero es atención para Peta, no para el problema en si. Es como una técnica estilo guerrilla diseñada para hacer que la gente hable de Peta para traerles más donaciones. (Y miren, está funcionando, porque henos aquí, hablando de Peta, pero no podíamos discutir esta problemática sin mencionar al mayor y peor ofensor, desgradiadamente.)

Aún más perturbadoras son las campañas en video que intercalan imagenes sensuales con imagenes crudas de violencia contra animales, supuestamente con el fin de llamar la atención de hombres heterosexuales y luego informarlos acerca del maltrato a los animales. Un ejemplo de esto es el "State of the Union Undress 2,010" (Estado de la Union Desnuda 2,010) de Peta, el cual incluye el video de una mujer desnudandose completamente "por los animales" el cual es seguido por un video en donde se demuestran escenas de severo maltrato contra animales no humanos. ¿Como suponen que asociar imágenes sexuales con imagenes de violencia va a ayudar a algo siquiera?

Las campañas que usan estándares de belleza no son las únicas técnicas sexistas que existen dentro del movimiento en pro de los derechos animales. Por ejemplo, están las famosas campañas en contra de las pieles, las cuales tienen un elemento sexista característico. Al aislar el uso de pieles, los activistas no solamente están implicando que existe alguna diferencia entre el uso de pieles y otros tipos de material de vestimenta de origen animal (lo cual no es cierto), sino que también están enfocandose en las personas que usan pieles e ignorando al resto del publico que utiliza otros productos de origen animal. La mayoría de la piel en nuestra sociedad es usada por mujeres. Efectivamente estas campañas se enfocan en un uso de productos animales mayormente por mujeres, menospreciando otros productos cuyo uso es igual de negativo, y es usado por gente de todos los géneros por igual. ¿Ayudará de algo señalar a una señora que usa un traje de piel, e ignorar a un hombre en motocicleta que usa una chaqueta de cuero?

También vale la pena mencionar los problemas de género involucrados en la explotación animal. Los animales explotados especificamente por su leche y huevos son (debería ser obvio) hembras explotadas por sus respectivos ciclos reproductivos. Las vacas (o cualquier otro mamífero explotado por su leche) son inseminadas constantemente y luego apartadas de sus crías, lo cual causa daño emocional y angustia a madre y bebé por igual. Y las gallinas y demás aves utilizadas para estos propósitos son constantemente explotadas hasta que sus ciclos reproductivos se desgastan o detienen. También las hembras del resto de las especies más consumidas por los humanos, son utilizadas como máquinas de crianza, teniendo camada tras camada hasta que su ciclo reproductor se atrofia, momento en el cual son enviadas al matadero, pues ya no proveen ningún beneficio económico para sus dueños.

Aunque como es de esperarse, en nuestra sociedad especista, el feminismo y sexismo siempre se han referido a humanos, al ver esto desde un punto de vista vegano abolicionista y feminista, la explotación de la "femineidad" de estos animales puede caer en la intersección de estas dos luchas. Es extraño que haya personas que son vegetarianas (pero no veganas) por "motivos feministas". Uno creería que si alguien cree que comer carne está conectado de algún modo a tratar a las mujeres como "un pedazo de carne" que también verían el uso de productos que vienen de la explotación de los organos y ciclos femeninos de hembras no humanas como algo que también está conectado. El feminismo no se trata sólo de tener una vagina y un monólogo, sino una práctiva vivida diariamente, una fuerza dinamica para el cambio y liberación, un diálogo, una comunidad, y una transformación social traducida en actiones y palabras cada momento de nuestras vidas.

Si el feminismo es para todos, eso incluye también a los animales no humanos. Como activistas por los derechos animales, ya sea que seamos hombres o mujeres es nuestra responsabilidad oponernos a la explotación y opresión de todos los seres sintientes. Esto será posible únicamente educando a otros de una manera creativa y objetiva. ¿Cómo podemos pretender terminar la explotación de los animales no humanos cuando al mismo tiempo estamos apoyando la explotación de nuestra misma especie?

En conclusión, objetificarnos a nosotras mismas no nos "empodera" ni mucho menos nos "libera". No podemos usar métodos sexistas para luchar por una causa de justicia social. Toda la explotación de seres sintientes está interconectada; no vamos a acabar con el especismo (la opresión de otros animales por el simple hecho de no ser humanos), sin un firme compromiso en contra del sexismo por igual, y ciertamente no con el oportunismo de obtener atención a toda costa el cual utilizan muchos activistas a cuestas de otros grupos discriminados.

Firmando este ensayo:

Ana María Aboglio - http://anima.org.ar/
Jo Charlebois - http://thestartingpointisveganism.blogspot.com/
Elizabeth Collins - http://nzveganpodcast.blogspot.com/
Vera Cristofani
Mylène Ouellet - http://my-face-is-on-fire.blogspot.com/
Trisha Roberts - http://lobsa.org/
Kerry Wyler 

Y yo, Paola Aldana de Meoño

De Omnivora a Vegana. ¿Por que soy como soy?

Hola, mi nombre es Paola Aldana, tengo 25 años y vivo en Guatemala. Soy una persona como cualquier otra. Físicamente no tengo nada que me haga sobresalir. En cuanto a mi personalidad, bueno estoy segura que hay muchas maneras de describirme. No escribo mucho en este blog, me gusta más hablar con la gente, y como algunos de ustedes sabrán, tengo un canal en youtube, y me la paso en twitter todo el día. Pero hoy me decidí y espero tengan el tiempo para leer esta mega entrada, ya que si me conocen (ya sea solo por internet o en persona) me interesa que puedan comprender esto acerca de quien soy, como soy, y por que soy así:

A mis 25 años, puedo decir que he sufrido más cambios en mi manera de pensar de los que algún día pude imaginar. No soy la misma persona que críaron mis padres, ni tampoco la misma que era hace 5 años, ni hace 3... es más, no soy la misma persona que fui hace unos 6 meses.

Hay algo que me ha definido radicalmente, algo que sucedió hace 3 años aproximadamente: Abrir mis ojos al sufrimiento animal, y la necesidad de la lucha por sus derechos.

Soy vegana, pero no nací siendo vegana. Fue una decisión que tomé por mi misma, pues nací como cualquier otra guatemalteca, acostumbrada a comer los frijolitos con crema y queso fresco, y huevos estrellados para el desayuno. Mi mamá me acostumbró a tomar 2 vasos de leche de vaca diarios "para tener huesos fuertes", y mi papá buscaba siempre comprarme zapatos de "cuero de calidad", y me llevaban al zoológico los domingos a pasear.

Fue hasta que tuve 22 años que por razón de vagar en internet, me topé con la realidad que toda mi vida ignoré. Las atrocidades cometidas en nombre de la producción de tantos artículos que toda mi vida consumí me estalló justo en la cara. Después de eso mi vida no podía ser igual.

¡Así que me hice vegetariana! Dejé de consumir carne por "amor a los animales", no podía concebir ser culpable de todos los abusos y crueldad que sucedían por producirla. Y me sentí muy bien al hacerlo. Podía sentir que hacía una diferencia en el mundo, que los animales no tendrían que sufrir en mi nombre. Muy emocionada yo. Sin embargo con la emoción de esta nueva versión de mi, un día vino una gran frustración: Darme cuenta de que aún sabiendo acerca del abuso y expltación animal, y aún siendo vegetariana, continuaba contribuyendo a la explotación más que nunca. Y esto no vino a mí de manera sutil, sino cuando un vegano me dejó un comentario en uno de mis videos:

Este comentario me cayó como balde de agua fría. Si lo leen, les dejo una traducción en castellano:

"No se trata solo de la carne, ¿No viste a las vacas lecheras y los pollos? ¿Acaso no sabes que los sub-productos animales vienen como remanentes de la "carne"? ¿Por que no eres vegana? ¿Muy dificil para ti? ¿Entonces por que eres vegetariana, por los otros seres vivos o por ti?"

Y yo pensé... ¡Que hombre tan grosero! ¡Claro que soy vegetariana por los animales, no por mi misma... ¿Verdad? Pero a pesar de su tono pesado y la brutal honestidad con la que habló, no podía de ninguna manera justificar mi consumo de los sub productos animales y al mismo tiempo decir que era "una activista por el derecho animal".

Como algunos de ustedes saben, mi activismo en youtube es algo que he hecho desde el principio. El mismo día que dejé de comer carne hice un video para "dejar evidencia" y no retroceder. Y gracias a youtube, he conocido muchisimos vegetarianos y veganos alrededor del mundo, y estoy muy agradecida. La brutal honestidad de este hombre dejó como decimos en Guatemala: "La espinita" que no me dejó traquila hasta que me hice vegana.

Fue algo intimidante al principio. Pero supe que era lo que debía hacer. Después de darle mucho tiempo para pensar, me di cuenta que lo único que me impedía ser vegana era mi propia comodidad. Era tan fácil consumir productos empaquetados, galletas, barras de granola, donas, etc, que estaban hechos con leche, huevos, miel, gelatina, etc. Y el queso, ni me recuerden del queso! Estaba sumamente apegada al queso, era "mi delirio". ¿Como voy a vivir sin queso? Pensaba muchas veces, pero mientras más objetivamente lo miraba, más me daba cuenta de que todos los argumentos estaban en mi mente. No había niguna "necesidad" como tal, de consumir estos productos, sino era únicamente mi comodidad, conveniencia y costumbre.

¿Así que como podía reconciliar el hecho de "denunciar el consumo de carne" mientras los productos que yo consumía a su vez, también estaban tachados con la explotación animal? - La respuesta es clara: No podía.

Y entonces lo hice, decidí dejar los productos animales atrás. Y fue un gran reto al principio. Lo hice poco a poco, y fui acomodando el resto de mis hábitos no solo alimenticios, sino también de vestimenta y productos personales.

Fui aprendiendo, investigando, y cambiando hasta que encontré alternativas para vivir mi vida in consumir y usar productos que involucraran utilizar animales como objetos, que al final, es el principal y único derecho (si quieren verlo así) que deberíamos devolverle a los animales no humanos: El derecho a no ser propiedad, el no tratarlos como objetos.


Lo cual me trae a el principal punto que quiero compartir:
No sólo soy vegana, también soy activista.

No es suficiente indignarse por los animales que matan para consumir su carne. La culpa tampoco ayuda de mucho. Si reconocemos el mal que está siendo cometido en contra de ellos, la gran explotación y dolor a la que son sometidos... ¿Como podemos quedarnos de brazos cruzados? Y peor aún ¿Como podremos discriminar? Darle derechos a algunos animales y no a todos, es injusto.

A través de las experiencias que he tenido en estos pocos años, y las cosas que he leído, he entendido la problemática del uso animal y he decidido ser activista. Todas las personas que me conocen, en su mayoría, están conscientes de que soy vegana, hablo mucho de esto, y es imposible estar cerca de mi y no percibir en algún momento mis razones y estilo de vida. Me gusta hablar del veganismo, compartir con otros, entablar discusiones, debates, dar consejos, todo lo que sirva para promover la idea de que los animales no son objetos.

Lo principal y mínimo que podemos hacer es ser veganos, lo cual se traduce en no apoyar con nuestro consumo a las industrias que esclavizan a los animales (para alimentación, vestimenta, articulos de uso personal y entretenimiento). No es cosa sencilla, pero tampoco imposible. Es abrumador pensar en un cambio tan radical, pero a diferencia de lo que muchos piensan, yo no estoy "inventando el agua azucarada", esto lo han hecho miles de personas alrededor del mundo.

Y digo que es lo mínimo que podemos hacer porque siendo realistas, el mundo entero funciona en su mayoría, alrededor de prácticas que utilizan a los animales, entonces es un reto desprenderse de esa participación y hacer una diferencia. Hay cosas que están fuera de nuestro alcance, como el hecho de que en su mayoría, las medicinas que usamos involucraron algún tipo de prueba en animales para su producción. ¿Entonces que hacer? No tomar una medicina que puede ser crucial para tu supervivencia es indispensable. No tienes otra opción. ¿Pero debería ser esta situación en particular una excusa para no dejar a un lado productos que no son una necesidad, sino pura preferencia? Creo que no.


Reconozco que hace algunos años todas estas ideas no pasaban por mi mente. Y por eso es que no me canso de hablar del veganismo. Hay personas (en internet y en mi vida personal) que se han cansado de mi, y me han dicho muchas cosas, me han insultado, me han ridiculizado, se han burlado y mucho más... sin embargo, yo no me canso. Esta causa es demasiado importante para preocuparme por lo que las personas puedan pensar de mi como persona. Esto no se trata de mi, se trata de los animales que son explotados. ¿Cómo quedarme callada cuando ellos no tienen voz para exigir su propia justicia?

Se que no soy perfecta, ni como dicen aqui en Guatemala "no soy monedita de oro, para caerle bien a todo el mundo", y errores tengo muchos, muchísimos. Pero puedo decirles con toda sinceridad que me esfuerzo por no ser grosera, ni juzgar a las personas, pero si soy clara y cuando explico mi postura lo hago directamente y con seguridad.

Soy exigente conmigo misma, siempre lo he sido, pero en cuestión del veganismo, no es sólo una pequeña cosa que se me ocurrió hacer, es prácticamente la base moral de mi comportamiento en este mundo. Creo firmemente en esta causa, y en el derecho que tiene todo el mundo de saber de donde vienen los productos que consumen. Creo que la educación es la base de esto, ¿Y como se educa, si no es hablando de las cosas claramente?

Yo no voy e interrumpo a la gente en medio de su almuerzo para gritarle "¡Asesino!", ni soy de las personas que se junta a manifestar en frente de los restaurantes o tiendas, a manchar las paredes y tirar pintura roja a la gente que usa abrigos de pieles. Yo prefiero irme por el camino del diálogo. Cuando las personas quieren saber por que vivo como vivo, con mucho gusto les explico, y lo hago con alegría, aún cuando las respuestas que reciba sean tan diferentes... desde un "Wow nunca había pensado en esto" hasta un "Ay si pobres los animales pero que ricos son".

Para entender mi postura de una mejor manera, soy una vegana abolicionista, lo cual quiere decir que mi activismo se centra en buscar eso: La abolición de la esclavitud animal. ¿Pero y como se alcanza eso? Educando acerca del veganismo, es decir: A mi no me interesa que no usen jaulas para las gallinas ponedoras de huevos, sino que en cambio usen galeras para darles más espacio, me interesa que la gente ya no consuma huevos, para que ya no hayan más gallinas esclavizadas (en galera, en jaula, en campo, como sea) ya que al final, esas gallinas no van a vivir una vida larga y natural poniendo huevos para la gente, sino que después de un par de años de servidumbre y miseria, van a parar al mismo matadero que sus familiares criados por su carne, y serán vendidas como carne de pollo en rebaja.

No creo que haya manera "humanitaria" de explotar a los animales, justo como no creo que haya manera "humanitaria" de violar a alguien, o esclavizarlo. La manera humanitaria de tratar a los animales es no utilizarlos. Punto.

Por eso también he entrado en conflico con algunos amigos vegetarianos. Porque como me habrán escuchado (o leído decir en algún momento), no hay diferencia entre los productos animales en cuanto a explotación se refiere.

Carne = Leche = Huevos = Miel = Seda = Cuero = Piel = Circo con animales = Zoológico.... y la lista continúa.

Me esmero por sacar a relucir el hecho de la igualdad animal, todos los animales merecen la misma consideración. Ninguno merece ser tratado como objeto. Todos son seres sintientes. Pero es fácil confundirse y enojarse por que los canadienses matan a las lindas foquitas árticas, mientras usamos nuestros zapatos de cuero. ¿Me entienden?

Yo se que hace algún tiempo no entendía esto. Y el ejemplo más claro fue con las vacas. ¿Cuanto no sufría de pensar que una vaca tuvo que morir para que alguien comiera un filete asado? ¡Que indignación!

¿Pero donde queda la indignación por la vaca que es explotada para la industria lechera y demás productos lácteos que yo consumía con gusto? Como no veía el cadáver, entonces bloqueaba de mi consciencia el hecho de que ese queso, esa leche, ese yoghurt, también estaba tachado por la misma explotación y muerte (y si comparamos, es aún más cruel separar a las madres de sus hijos y matarlos) que la carne.

Así que soy vegana, soy activista, y lo acepto... puedo llegar a ser molesta >:) Pero no me voy a callar. Porque aunque haya gente que se harte de verme hablar y hablar de lo mismo, hay personas a las que he influenciado y ayudado a empezar en el veganismo. Muchisimas personas en otros países a través de Youtube y Twitter, y también personas a mi alrededor. Amigos de la infancia, compañeros de trabajo, familiares, etc. Y eso me hace felíz, me da esperanza, y me motiva a seguir.

Así que a todos ustedes, gracias por escucharme, gracias por leer esta entrada, y espero esto les de una mejor idea de por que soy como soy. Mis intenciones son las mejores, pero se que me falta mucho por aprender.

Un abrazo.

Paola

¿Por qué soy vegana?






Y bueno, voy a responder esta pregunta que me han hecho muchas veces. ¿Por qué sos vegana?
Así que en un resumen les mencionaré mis razones:

Soy vegana porque estoy en contra de la forma en la que la sociedad trata a los animales. Creo firmemente que los animales no son medios para nuestros fines, y no merecen ser tratados como objetos. Por eso, no participo en actividades que sean fruto de esa explotación.

No como productos animales, no uso productos animales en mi vestimenta, en los productos de mi casa, y no asisto a espectáculos que involucren animales como acuarios, circos, zoológicos, etc.

Mucha gente ve esto como algo extremo, pero en realidad no lo es. Creo que si estamos conscientes de la crueldad y el maltrato que involucran estas industrias debemos alejarnos lo más posible de apoyar y patrocinarlos. No sólo la carne viene de la explotación animal. Los lácteos, huevos, miel, pieles, etc, también vienen de animales que viven subyugados a una vida de maltrato, y que al final, paran en el mismo matadero que los demás animales criados para carne.

Lo más importante es, que existen alternativas para estos productos, no son una necesidad (salvo en casos muy aislados), sino simplemente algo que consumimos por preferencia personal y conveniencia.

El veganismo no busca la regulación de la explotación, sino la abolición. Se vive muy bien sin productos animales, y muy saludable también. Ha sido probado ya por los científicos, y cada vez hay más doctores recomendando alejarse de los productos cárnicos, lácteos y etc, para mejorar la salud. Así que espero que poco a poco podamos crear más consciencia y lleguemos a tratar a los animales como seres vivos que son, no sólo como objetos y máquinas.

¡Un abrazo para todos!

El consumo de carne, ¿Disonancia cognitiva?

Es tan común ver las cabezas rebanadas de cerdos, vacas y pollos en los mercados y carnicerías, sin embargo el pánico y horror cunde cuando vemos a un perro, en la misma condición a la que sometemos a sus demás compañeros animales.

No es nada nuevo saber que en varios países orientales, el perro cumple otra función más que ser el mejor amigo del hombre. Se dice que la carne de perro tiene efectos positivos sobre quienes padecen de presión alta, y que el guiso de entraña de gato ayuda a los enfermos de artritis a superar sus aflicciones. (Wikipedia)

¿Entonces por qué nos perturba tanto ver el cadaver rostizado de un perro exhibido en un mostrador, si hemos endurecido nuestro ser a la vista de los cuerpos decapitados de los pollos entre sus empaques plásticos, las piernas de las vacas colgadas de los ganchos, o los cerdos atravesados sobre las mesas de los bufféts?


Tenemos aún el descaro, de gritar groserías frente a la TV, o a la computadora, cuando vemos una noticia del consumo de carne de perros en Asia, cuando somos responsables de la matanza diaria de millones de animales en América.

La hipocresía... comer animales y al mismo tiempo aborrecer a quienes hacen lo mismo.

Decir amar a un animal, pero comerse indiscriminadamente a otros. ¿Será disonancia cognitiva? ¿O la pura apatía, disfrazada de indignación?

Quién quisiera ver un perro ser criado en las condiciones en las que son criados los cerdos de engorde. Encerrados en pocilgas, sometidos a trato cruel y despiadado, esperando nada más llegar al peso indicado para ser sacrificado.

Escuchar los ladridos desesperados, mientras se cuelga por una pata, y el matador le desgarra la garganta. ¿Quien querría consumir la carne, de un animal torturado, que grita en agonía mientras es sumergido en un tanque de agua hirviendo?

El mundo está lleno de ellos. ¿Eres tú uno también?


Miedo al Cambio

Muchas veces me pregunto que es lo que afecta más sobre las decisiones que tomamos en esta vida. Y qué será lo que afecta más, o nos impide dar esos pasos importantes.

¿Al cambio, y lo que implica a nuestra vida?

¿O lo que dirá la gente?

Utopia

Te extraño

Mi gato, mi Bebé precioso. Te extraño tanto. Me duele, me duele el corazón.

Te fuiste, y ni te di una segunda mirada. Me acostumbré a tenerte cerca, a que siempre regresabas a mi. Ahora tu ausencia, me parte el alma todos los días.

El recuerdo de esa noche oscura y lluviosa ahora me atormenta. ¿Por qué te quité tu collar? ¿Por que no cerré la ventana? ¿Por qué no te puse atención?

Quisiera que estuvieras aquí. Recostada en mi cama, te extraño a mi lado. Las palabras no me alcanzan, para expresar lo que siento. Es como un vacío, en el pecho, un dolor, que no se va... no se olvida, no me deja.

Quisiera pensar que estás bien, pero se que no es así. No se si te perdiste, si te escapaste, o si te moriste.

Perdoname.