El consumo de carne, ¿Disonancia cognitiva?

Es tan común ver las cabezas rebanadas de cerdos, vacas y pollos en los mercados y carnicerías, sin embargo el pánico y horror cunde cuando vemos a un perro, en la misma condición a la que sometemos a sus demás compañeros animales.

No es nada nuevo saber que en varios países orientales, el perro cumple otra función más que ser el mejor amigo del hombre. Se dice que la carne de perro tiene efectos positivos sobre quienes padecen de presión alta, y que el guiso de entraña de gato ayuda a los enfermos de artritis a superar sus aflicciones. (Wikipedia)

¿Entonces por qué nos perturba tanto ver el cadaver rostizado de un perro exhibido en un mostrador, si hemos endurecido nuestro ser a la vista de los cuerpos decapitados de los pollos entre sus empaques plásticos, las piernas de las vacas colgadas de los ganchos, o los cerdos atravesados sobre las mesas de los bufféts?


Tenemos aún el descaro, de gritar groserías frente a la TV, o a la computadora, cuando vemos una noticia del consumo de carne de perros en Asia, cuando somos responsables de la matanza diaria de millones de animales en América.

La hipocresía... comer animales y al mismo tiempo aborrecer a quienes hacen lo mismo.

Decir amar a un animal, pero comerse indiscriminadamente a otros. ¿Será disonancia cognitiva? ¿O la pura apatía, disfrazada de indignación?

Quién quisiera ver un perro ser criado en las condiciones en las que son criados los cerdos de engorde. Encerrados en pocilgas, sometidos a trato cruel y despiadado, esperando nada más llegar al peso indicado para ser sacrificado.

Escuchar los ladridos desesperados, mientras se cuelga por una pata, y el matador le desgarra la garganta. ¿Quien querría consumir la carne, de un animal torturado, que grita en agonía mientras es sumergido en un tanque de agua hirviendo?

El mundo está lleno de ellos. ¿Eres tú uno también?


Miedo al Cambio

Muchas veces me pregunto que es lo que afecta más sobre las decisiones que tomamos en esta vida. Y qué será lo que afecta más, o nos impide dar esos pasos importantes.

¿Al cambio, y lo que implica a nuestra vida?

¿O lo que dirá la gente?

Utopia

Te extraño

Mi gato, mi Bebé precioso. Te extraño tanto. Me duele, me duele el corazón.

Te fuiste, y ni te di una segunda mirada. Me acostumbré a tenerte cerca, a que siempre regresabas a mi. Ahora tu ausencia, me parte el alma todos los días.

El recuerdo de esa noche oscura y lluviosa ahora me atormenta. ¿Por qué te quité tu collar? ¿Por que no cerré la ventana? ¿Por qué no te puse atención?

Quisiera que estuvieras aquí. Recostada en mi cama, te extraño a mi lado. Las palabras no me alcanzan, para expresar lo que siento. Es como un vacío, en el pecho, un dolor, que no se va... no se olvida, no me deja.

Quisiera pensar que estás bien, pero se que no es así. No se si te perdiste, si te escapaste, o si te moriste.

Perdoname.

Lo mismo, nunca igual.

La historia repetida. Diferentes personajes.
18 almas sedientas, algunas ni lo saben.

El veredicto está escrito desde hace milenios, pero luchamos por verlo levantarse una vez más. El afán en nuestras manos, como si dependiera de nosotros. Apenas logramos intervenir... nos permites participar.

El lugar, el honor, y los roles a jugar.

Otra vez escuchar las historias.
Recordar cuando hablé la mía.
La respuesta frente a mi.
No entra.
No cabe.
No sabe.

Y aún así, pasa lo mismo, aunque nunca sea igual.

No fui yo, sino tú en mi.

Espiritual...

Todos somos espíritu... y el alma que patalea dentro del cuerpo.
La cabeza quebrandose entre la razón y la emoción.

El hombre exterior se desgasta.
El interior se renueva día con día.

Cuando más siento que no estoy, me revitaliza.
Cuando siento mayor fuerza, siento que algo falta.

Pinche incertidumbre.

Agua

Veo hacia abajo... y la quietud del agua me devuelve el reflejo de mi rostro demudado.

Me averguenzo al no poder ver lo que hay en el fondo. No veo más allá de mi propia expresión. Perpleja, confusa... difusa.

La impotencia de saber que el fondo me ve claramente, me llena de incertidumbre. Sigo sin verlo. Y aún desde el fondo, se que me ve.

Que estás pensando de mi?